Asma en gatos: qué es y cómo tratarlo

El asma en gatos es una de las enfermedades respiratorias más frecuentes. Se piensa que tiene una base alérgica aunque en muchas ocasiones no se encuentra el alérgeno causante. Aparece normalmente en gatos jóvenes (2 años) y parece que afecta más a los gatos siameses y sus cruces.

¿Qué es el asma felina?

Se produce un estrechamiento de las vías respiratorias, un exceso de producción de moco e inflamación de los bronquios.

Los síntomas varían desde tos más o menos frecuente. Pitidos cuando respira.

De repente el gato empieza a respirar muy mal, angustiarse, incluso respira con la boca abierta y no quiere moverse.

asma-en-gatosLa tos y los ruidos respiratorios van y vienen. El propietario puede no darse cuenta hasta que está muy avanzada la enfermedad. Sobre todo hay que fijarse en el ruido y la postura que adopta el gato al toser. Muchos propietarios confunden la tos con esfuerzos para vomitar y les parece normal. Debido a la teoría ampliamente extendida de que el gato necesita vomitar para eliminar las bolas de pelo.

Hay otras enfermedades que pueden tener síntomas similares al asma felina. En el momento que oigamos que nuestro gato tose, deberemos acudir al veterinario para que haga un diagnóstico y ponga un tratamiento. La prueba inicial que se realizará es una auscultación minuciosa. Seguido de una radiografía torácica aunque hay que tener en cuenta que en algunos casos y debidos al carácter intermitente del asma, pueden ser normales. En casos graves quizás se requiera un lavado bronquial o un TAC.

Tratamiento del asma felina

El tratamiento del asma aguda es una urgencia y se realizará como tal con oxígeno, broncodilatadores y corticoides intravenosos.

Para el tratamiento crónico empezaremos con corticoides y broncodilatadores por vía oral. Intentaremos que la terapia se base en corticoides inhalados que presentan menos efectos secundarios. Los toleran muy bien y solo se necesita un sencillo entrenamiento del gato y el propietario.

El tratamiento deberá realizarse toda la vida para evitar que desarrolle un problema obstructivo crónico (EPOC) o fibrosis pulmonar.

Además, otras medidas de apoyo serían evitar humo de tabaco. Evitar aerosoles, incienso, velas aromáticas, plantas, pasar la aspiradora con frecuencia, no barrer o evitar cambios bruscos de temperatura. También es importante que el gato no presente sobrepeso.

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